Saturday, May 9, 2009

"La miel silvestre" Horacio Quiroga (comentario)


Lo que más se destaca a lo largo de “La miel silvestre” es una mezcla de confianza e inquietud urbana del protagonista con una curiosidad por lo indomable y misterioso de sus alrededores que lo incita a desafiar a la naturaleza, pero al hacerlo, se desenvuelve con la ingenuidad de todo un señorito forastero a esas tierras. El mismo narrador del relato resume y justifica la curiosidad de Gabriel Benincasa como una parte intrínseca e instintiva del carácter del hombre “…así como el hombre soltero que fue siempre juicioso cree de su deber, la víspera de sus bodas, despedirse de la vida libre con una noche de orgía, de igual modo Benincasa quiso honrar su vida aceitada con dos o tres choques de vida intensa.” Es interesante que la historia comience con un prólogo del narrador en el cual éste menciona a un par de familiares que emprendieron una aventura muy parecida a la de Benincasa, con la gran diferencia que ésta no pasó a mayores. Ese episodio sirve como punto de referencia. Los niños se habían arrojado a la inmensidad de la selva sin nada más que sus ansias de vivir como los personajes de Verne. No llevaban ni siquiera anzuelos para pescar mientras que Benincasa iba bien preparado y armado, aparte de que obviamente ya era todo un hombre. Así que por medio de estas circunstancias se le resta lo alarmante a su odisea y se crea una atmósfera neutral, porque a pesar de su ignorancia de la selva, Benincasa se encuentra en una posición mucho más favorable que la de los niños y por lo tanto debería de ser capaz de enfrentarse más efectivamente a cualquier obstáculo que se le presente. No es sí no hasta la primera vez que se menciona a la corrección que el lector se alerta de la vulnerabilidad del protagonista y ya se percibe como trasfondo de un inminente peligro que eventualmente resulta en la muerte del personaje.

Existen dos grandes ironías en este cuento. La más conspicua es su apellido el cual a grandes rasgos significa “bienvenido en casa” en italiano que contrasta evidentemente con el deseo vehemente de riesgo del protagonista. La otra es más trágica y seca. Benincasa vaga a través de la selva en busca de una fiera que cazar pero él termina siendo la presa de la selva. De la misma manera que la corrección actúa como una unidad a la hora de atacar a su presa, lo mismo se podía decir de la selva. Primero le tiende el anzuelo a Benincasa que es la miel protegida por unas abejas sin aguijones y después suplementa su ataque con las hormigas carnívoras.

Edher Espejel

http://www.ciudadseva.com/textos/cuentos/esp/quiroga/miel.htm

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